Soporte técnico
remoto
Soporte técnico remoto para resolver incidencias sin desplazamientos y sin interrumpir tu operación. Nos conectamos a tu equipo, identificamos el problema y lo resolvemos de forma rápida, efectiva y segura. Ideal para fallas de software, configuración, correo y plataformas de trabajo.
¿En qué consiste el soporte remoto?
El soporte remoto es atención a distancia: en lugar de llevar el equipo a un taller, nos conectamos a él para diagnosticar y resolver la incidencia. Es la vía más directa cuando el problema es de software, configuración o cuentas, porque no hay que mover el equipo ni esperar una visita.
Durante la sesión te explicamos qué encontramos y qué hacemos. Si detectamos que la falla es de hardware, te lo indicamos y te proponemos la alternativa adecuada, como el servicio a domicilio.
Software y aplicaciones
Instalación, configuración y errores de programas, controladores y sistema operativo.
Red y conectividad
Problemas de conexión a internet, redes Wi-Fi, impresoras y dispositivos compartidos.
Cuentas y productividad
Configuración de correo y administración de Microsoft 365 y Google Workspace.
Cuándo conviene el soporte remoto
El soporte remoto es buena opción cuando el equipo enciende y responde, pero algo no funciona como debería:
- Un programa o el sistema operativo falla o no abre.
- Hay que configurar correo, cuentas o plataformas de trabajo.
- La conexión a internet o la red no funciona como esperabas.
- Aparecen mensajes de error o actualizaciones que no se completan.
- Necesitas orientación para resolver algo en tu equipo sin moverlo.
Imagen: sesión de soporte remoto
Espacio reservado para una imagen de una sesión de asistencia a distancia.
Qué esperar de una sesión de soporte remoto
Acordamos un horario, estableces la conexión con la herramienta de acceso remoto y trabajamos sobre el problema mientras puedes ver lo que hacemos. Al terminar comprobamos juntos que todo funcione y te dejamos las recomendaciones para evitar que la incidencia se repita.
Antes de la sesión
Ten a la mano el equipo, la descripción del problema y, si aplica, los accesos o licencias implicadas. Con eso avanzamos más rápido y aprovechamos mejor el tiempo de conexión.
Después de la sesión
Te explicamos qué se hizo y qué conviene vigilar. Si el problema volviera a aparecer, puedes retomar el contacto por los mismos canales para darle seguimiento.